Un impasse. Una tregua.
Es cierto que el mundo sigue girando pero por estos lados del planeta Enero parece ser el momento de “Parar la moto”.
De un año duro de estudio. De un año tenso de trabajo o de un año mas que pasó sin pena ni gloria. Pausa.
Ahora bien, con los pies sobre la tibia arena o entre las piedras de la montaña todos disparamos para distinto lado a la hora de vaciar el buzón de mensajes.
Y allí va el Sub-20 detrás del sueño de lo imaginado que casi nunca ocurre. Los excesos que no pasan factura. Eso de ver el amanecer frente al mar que no por transitado hasta el desgaste nos despoja de la idea de cómo decía el escritor español Jardiel Poncela “Sentirnos poetas por ver al mar”.
Mas por aquí están las parejas jóvenes, pero no tanto, tejiendo sus propios sueños aunque la madeja cada día cuesta más.Algunos con los vástagos a cuesta. Que en poco tiempo se terminarán llevando los cabellos y los rostros sin arrugas que nos quedan.
Y más por allí están los viejos del Sub-40 tratando de desenchufarse del torbellino mundano o de redescubrir un nuevo objetivo porque el inicial o se cumplió o no queda tiempo de descuento que permita alcanzarlo.
Por último, el reposo de los de mas canas, que con el corazón en la mano cada vez que se asoma la fecha de cobro luchan por mantener la dignidad que el resto le retacea.
Enero, tiempo de reflexión. De lectura.De cargar pilas.De tomar Mate y Redacción. Ahora que se fue Maria Elena nos tomamos un pequeño descanso para volver en unos días al “Reino del revés” a seguir cantando al sol como “La Cigarra”...